Leer las cartas del tarot: su verdadero significado

By : Veronique - Categories : Espiritualidad y rituales Rss feed

Cuando empezamos a interesarnos por el tarot, casi siempre buscamos lo mismo: el significado de las cartas. Quieres entender. Saber. Tener unos puntos de referencia.

Y a menudo, pensamos que eso es lo mismo que aprender a leer el tarot.

Así que leemos, comparamos, recordamos palabras clave... y muy rápidamente, todo acaba pareciéndonos igual. Las mismas interpretaciones, las mismas fórmulas, las mismas respuestas, sea cual sea el sorteo.

Y después de un tiempo, surge una pregunta. ¿Es eso realmente todo lo que hay en el tarot?

Porque si te tomas el tiempo de mirar una carta de otra manera, sin intentar traducirla inmediatamente, ocurre algo diferente. La imagen cobra vida. Más rica. Menos estática.

No sólo "entiendes" con la cabeza. Empiezas a percibir.

Y ahí es donde el tarot cambia por completo.

Ya no se trata de interpretar las cartas como si aplicáramos un método. Se trata de entrar en un lenguaje. Un lenguaje hecho de símbolos, relaciones y equilibrios que no se revelan en una lectura rápida, sino que se descubren poco a poco.

Y como todo lenguaje, necesita un espacio en el que expresarse. Un espacio en el que poder frenar, observar y dejar que las cosas se pongan en su sitio. Es en este espacio donde las cartas dejan de ser respuestas... y empiezan a convertirse en revelaciones.

echar las cartas del tarot método de lectura de las cartas del tarot interpretación intuitiva

El tarot nunca fue concebido para "predecir"

El tarot se asocia casi siempre con la adivinación, con la idea de saber lo que va a ocurrir, obtener una respuesta, despejar una duda. A menudo es así como empieza todo. Intentamos comprender una situación, verla con más claridad, y las cartas parecen ser un medio para acceder a algo que no entendemos.

Pero si damos un paso atrás, pronto nos damos cuenta de que esta forma de acercarse al tarot sigue siendo limitada. No porque sea "errónea", sino porque no llega al meollo de la cuestión.

Los grandes autores del tarot, como Papus (médico y ocultista francés, autor del Tarot des Bohémiens) u Oswald Wirth (ocultista y especialista en tarot simbólico), no hablan de una herramienta destinada a predecir el futuro. Están describiendo un sistema simbólico construido y organizado para ayudarnos a comprender estados, dinámicas y movimientos interiores. Y eso no es en absoluto lo mismo.


Porque si esperas una respuesta prefabricada, vas a reducir lo que el mapa puede mostrarte. Vas a intentar encajarlo en una cuadrícula que ya conoces, hacerle decir algo concreto... cuando está ahí para abrir una lectura, no para cerrarla.

Es también lo que subraya Alejandro Jodorowsky (cineasta, escritor y tarotista) cuando critica las interpretaciones demasiado rígidas. Al esforzarnos tanto por "interpretar", acabamos proyectando, simplificando y traduciendo demasiado deprisa. Ponemos palabras a las imágenes, sin dar tiempo a que el símbolo se despliegue.

Y ahí es donde se produce el deslizamiento, a menudo sin que nos demos cuenta.

El tarot se convierte en algo que consultamos, casi como una respuesta externa, cuando se supone que es un apoyo para la comprensión. Esperamos a que diga... en lugar de mirar lo que muestra.

Desde el momento en que cambias esta postura, la lectura se vuelve completamente diferente. Ya no buscas una respuesta inmediata, sino que observas un estado, una situación en proceso de estructuración, un movimiento que toma forma.

Y en este contexto, el tarot no te dice lo que tienes que pensar. Te pone en presencia de algo. Luego te toca a ti reconocerlo.

El tarot como lenguaje simbólico universal

Si el tarot no se limita a significados prefabricados, entonces no puede leerse como un texto. A menudo es en este punto cuando la forma en que lo miramos empieza a cambiar. Ya no tratamos de traducir una carta, sino de entrar en lo que realmente muestra.

Autores como Oswald Wirth y Papus lo dejan claro: el tarot es un lenguaje simbólico. Y un símbolo no funciona como una palabra. No da una definición única, sino que abre un campo de comprensión.

Eso es lo que puede resultar tan inquietante al principio. Te gustaría tener algo claro, estable, casi reproducible. Pero los símbolos no pueden encerrarse así. Requieren tiempo, atención y una especie de presencia.

Si coges una carta sin buscar inmediatamente "lo que significa", empiezas a ver otra cosa. Los colores, las formas, los gestos, las direcciones... todo forma parte de una organización. Nada se deja al azar.

Y, sobre todo, el mapa nunca está solo.

Forma parte de un todo, de una estructura más amplia. Como una palabra en una frase, toma su significado de la relación. Por tanto, una misma carta puede matizarse, evolucionar, en función del sorteo, del contexto o simplemente de tu estado de ánimo en ese momento.

Por eso dos personas pueden mirar la misma carta y ver algo diferente. El símbolo no cambia, pero sí la forma en que se recibe.

A partir de aquí, leer el tarot ya no es una cuestión de retener significados.

Se trata de aprender a ver, a conectar y a reconocer una coherencia que se revela poco a poco.

tarot dibujo de la tarjeta en una estera para aprender a leer las cartas del tarot intuitivamente

Cómo leer las cartas del tarot: lo que nadie te enseña

Cuando eres nuevo en el tarot, casi siempre quieres saber qué significa la carta. Es normal, necesitamos algunos puntos de referencia. Pero en realidad, la lectura no empieza ahí. Comienza con los ojos. Antes de interpretar, simplemente hay que tomarse el tiempo de observar. Mirar de verdad el mapa, sin intentar ir demasiado deprisa. Los colores, los gestos, las direcciones... todo está ahí, pero no se ve si se busca una respuesta de inmediato.

Y es entonces cuando algo cambia.

Si te quedas un momento con la imagen, sin traducirla, aparece una forma de percepción. Todavía no un significado, sino más bien una impresión, una coherencia que toma forma.

Por el contrario, si vas demasiado rápido, sustituyes lo que ves por lo que has aprendido.

Alejandro Jodorowsky habla del tarot como una imagen viva. Una imagen que no puede reducirse a una palabra, sino que evoluciona según la forma en que la miras. A partir de ese momento, la carta ya no te da una respuesta. Empieza a dialogar contigo.

El Mago, portador del Nombre divino

Tomemos al Bateleur, también llamado Mago en algunas tradiciones. A menudo pensamos en él como un comienzo, un potencial, algo que acaba de empezar. Pero si nos tomamos el tiempo de analizarlo, nos daremos cuenta de que la carta va mucho más allá.

El personaje no está "empezando". Ya está conectado a algo. Una mano apunta hacia arriba, la otra hacia abajo, como si moviera energía entre dos planos. No está creando de la nada, está poniendo algo en movimiento.

Y este movimiento se basa en una estructura muy precisa.

La varita que sostiene hace referencia a la letra IOD, la primera letra del Nombre Divino. Los objetos de la mesa no están dispuestos al azar: el Pentáculo, la Espada, la Copa... cada uno corresponde a un principio, a una fuerza, a una letra del Tetragrámaton. No es una decoración, es una organización.

El Mago es quien conecta estos elementos. Es aquel a través del cual algo pasa, cae en su sitio, empieza a tomar forma. Aún no lo domina todo, pero ya está en el centro del proceso. Él es el punto de paso entre el potencial y la expresión.

Y es aquí donde el mapa adquiere toda su profundidad.

Ya no hablamos simplemente de un "comienzo", sino de una función. Un estado en el que las fuerzas están presentes, en proceso de organizarse, estructurarse y alinearse.

A partir de este punto, el sentido ya no está contenido en una sola palabra. Cobra vida.

tarot cartas el mago significado simbolos poder creacion tarot lectura

Otros arcanos: una lógica simbólica coherente

Desde el momento en que se observa el Bateleur de este modo, algo resulta evidente: esta función no concierne a una sola carta. Todo el tarot está construido de esta manera.

Cada arcana conlleva una función, un estado, una manera de estar en el mundo. Y, sobre todo, cada carta adquiere su verdadero significado cuando se sitúa en el contexto del conjunto.

La Diosa, por ejemplo, no evoca simplemente un secreto o una intuición. Habla de un conocimiento que ya está ahí, interior, silencioso, que no necesita ser buscado externamente, sino reconocido.

El Emperador, por su parte, no es simplemente una figura de autoridad. Encarna una estructura, una estabilidad, una manera de poner límites para que algo pueda existir concretamente.

El Ermitaño, a menudo asociado a la soledad, se refiere más bien a una luz interior. Una conciencia que avanza sin depender del ojo exterior, que arroja luz sin mostrarse.

Poco a poco, llegamos a comprender que las cartas no describen situaciones aisladas, sino estados que forman parte de un movimiento más amplio. Se responden unos a otros, se equilibran, se complementan.

Y es esta coherencia la que se hace evidente cuando ya no se miran las cartas por separado, sino como un todo. Ya no lees significados. Empiezas a percibir una arquitectura.

tarot la emperatriz significado creatividad abundancia tarot simbolos
carta del tarot el emperador significado simbolo estructura poder tarot de marseille
tarot l'Hermite significado luz interior sabiduria tarot de marseille

En términos prácticos... ¿cómo crear las condiciones adecuadas para leer el tarot?

A menudo hablamos de cómo leer las cartas... pero mucho menos del espacio en el que las colocas. Y, sin embargo, puede que ya hayas experimentado que no todo sucede de la misma manera, dependiendo de cómo te sientes.

Cuando las cartas se colocan rápidamente, un poco al azar, la lectura suele quedar borrosa, como si algo no estuviera tomando forma realmente. Por el contrario, en cuanto te tomas el tiempo de sentarte y crear un espacio, aunque sea sencillo, todo se vuelve más tranquilo y legible.

La forma de mirar cambia. Las cartas parecen responder de otra manera. Porque entonces no estás simplemente alineando cartas. Estás creando un marco.

Un tapete de tarot, en este contexto, no sólo está ahí para "colocar" las cartas. Actúa como una base, un soporte sobre el que realmente se puede organizar la tirada. Proporciona un límite, una estructura, algo en lo que puede tener lugar la lectura.

Y cuando este soporte lleva un símbolo, ocurre algo más.

El símbolo no es decorativo. Crea un centro, puntos de referencia, ejes. Las cartas encajan de forma natural en él y conectan con él. Sin que tengas que pensar en ello, aparece una forma de orden.

La lectura se vuelve más estable. Más coherente. Más anclada.

El tapete no hace el trabajo por ti. Pero apoya lo que está sucediendo.

👉 Si quieres sentir esta diferencia, puedes simplemente empezar por elegir un tapete de tarot que te hable, y ver qué cambia en tus lecturas.

Tapete de cartas 60x60 cm satinado – Cubo de Metatrón

25,00 €

Tapete de cartas 60x60 cm satinado – Sello de los 7 Arcángeles

25,00 €

Aprender a leer el tarot de otra manera (en el espíritu de Wirth)

Si seguimos el planteamiento de Oswald Wirth, aprender el tarot no consiste en acumular significados, sino en cambiar la forma en que lo miramos.

Un símbolo no puede entenderse como una palabra. No se puede traducir inmediatamente. Requiere tiempo, atención y una especie de familiaridad. Es algo que se va comprendiendo poco a poco, volviendo sobre ello, observándolo desde diferentes ángulos, hasta que algo obvio se hace evidente.

En términos prácticos, esto significa ir más despacio.

En lugar de buscar una respuesta, hay que quedarse con la carta. Mirarla de verdad, dejar que surjan los detalles: una postura, un gesto, una dirección, un elemento que se repite. Poco a poco, se forman vínculos, no porque los hayamos aprendido, sino porque los percibimos.

Y esta percepción evoluciona. El mismo mapa nunca dice exactamente lo mismo. Lo que se ve cambia, se vuelve más claro, más preciso. No porque cambie el mapa, sino porque tu visión se vuelve más precisa.

Wirth insiste en este punto: hay que volver a los mapas. Volver a ellos, dejar que trabajen para ti. Es en esta repetición donde se profundiza la comprensión.

Y en algún momento, algo cambia. Dejas de intentar interpretar. Empiezas a reconocer. A partir de ese momento, te das cuenta de que las cartas no son sólo imágenes. Están construidas y organizadas.

Se basan en equilibrios precisos: entre arriba y abajo, izquierda y derecha, el centro y sus alrededores. Hay ejes, correspondencias y relaciones que estructuran la imagen en profundidad.

Y esto es exactamente lo que encontramos en la geometría sagrada. En un mandala, en una flor de la vida, en ciertas figuras tradicionales, lo que da sentido no es sólo el símbolo en sí, sino la organización que lo sustenta: las proporciones, las simetrías, los centros, el flujo.

tarot mat metatron cubo dibujo cartas geometria sagrada lectura del tarot

El tarot funciona de la misma manera. Como si cada carta estuviera construida sobre una geometría invisible que organiza lo que percibes sin que siempre seas consciente de ello.

Cada carta está construida como una forma organizada. Y cuando empiezas a percibir estas estructuras, tu lectura cambia. Ya no se basa únicamente en los significados, sino en la coherencia.

Ya no está mirando una imagen. Estás entrando en una arquitectura.

En las enseñanzas de Omraam Mikhaël Aïvanhov se nos recuerda a menudo que los símbolos no están hechos para ser explicados, sino para ser experimentados. No ofrecen una respuesta inmediata. Abren un espacio.

Y eso es exactamente lo que permite el tarot, cuando aceptamos leerlo de otra manera.

Leer las cartas significa crear un espacio

Básicamente, el tarot no te pide simplemente que entiendas las cartas. Te invita a mirar de otra manera. A ir más despacio, a observar, a dejar que surjan conexiones en lugar de buscar respuestas inmediatas. Poco a poco, tu lectura cambia. Ya no buscas "lo que significa la carta", empiezas a ver lo que está pasando.

Y ahí es quizás donde todo se simplifica. Porque a partir de ese momento, la pregunta ya no es realmente: ¿cuál es el significado correcto?

Sino más bien:

👉 ¿qué ves?
👉 ¿qué pone en movimiento la carta?
👉 ¿en qué espacio la dejas aparecer?

Coge una carta, ponla delante de ti y quédate con ella unos instantes. No intentes llegar a ninguna conclusión. Simplemente mira.

Y si te apetece ir más allá, tendría curiosidad por saber:

👉 ¿alguna vez has experimentado un momento en el que una carta te "hablara" de otra manera, sin que supieras muy bien por qué?
👉 o por el contrario, ¿alguna vez te has sentido bloqueado en tus lecturas?

Puedes compartirlo en los comentarios. A menudo es en estos intercambios cuando realmente se profundiza en la comprensión.

Hemos llegado al final de este artículo. Espero que te haya gustado.

No dudes en comentarlo, compartirlo y suscribirte a nuestro boletín para estar informado/a de futuras ediciones.

Suscríbate a nuestro boletín

Fuentes e inspiraciones

Este artículo se basa en las obras y enseñanzas de varios autores que han estudiado a fondo el tarot como lenguaje simbólico y herramienta de conocimiento.

Entre ellos:

• Oswald Wirth – El Tarot de los imagineros de la Edad Media
• Papus – El Tarot de los Bohemios
• Alejandro Jodorowsky – La vía del Tarot
• Omraam Mikhaël Aïvanhov – especialmente sus enseñanzas sobre los símbolos y la comprensión interior

Related posts

Share this content

Add a comment

Search on blog