Las 7 reglas de oro para dejar ir

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Dejar ir: este es un tema del que quería hablar desde hace tiempo.

Y en la sala de estar esta es una virtud que aparece con bastante frecuencia en sus elecciones de corazón.

Dejar ir es una herramienta extremadamente poderosa y esencial para nuestra evolución, para nuestra realización personal, para nuestro desarrollo personal. Pero también es esencial para la realización de nuestros objetivos y sueños.

Voy a hablar de ello de una manera ligeramente diferente a la que estás acostumbrado a ver u oír sobre ello porque no voy a hablar de dejar ir a nivel mental sino a nivel energético y espiritual.

Pero, en realidad, ¿qué es dejarse llevar?

Podríamos resumir el término "dejarse llevar" como "no resistirse".

Muy a menudo estamos en tensión, en resistencia a una situación que no podemos aceptar o acoger serenamente tal como se presenta

No dejarse llevar es agotarse. No soltar es drenar tu energía, perder energía vital dentro de ti y reforzar energéticamente todas aquellas cosas que no aceptas.

Puede ser el trabajo de toda una vida, pero es una virtud esencial que debemos cultivar a diario para nuestro bienestar.

Pero antes de llegar al meollo de la cuestión, me gustaría contarles una pequeña historia budista que he descubierto.


La historia del monje joven y viejo


Había una vez dos monjes budistas que estaban de viaje. El primer monje era un monje viejo y el otro era joven. En su viaje se acercaron a un río muy turbulento y en su orilla se encontraba una joven

Estaba claramente preocupada por cómo llegaría al otro lado del río sin ahogarse

El joven monje pasó junto a ella sin mirarla y cruzó el río

En cuanto al viejo monje, se acercó a la mujer y la cargó sobre sus hombros para cruzar el río

Una vez que cruzaron, la bajaron, se separaron y continuaron su viaje.

A medida que avanzaba el viaje, el viejo monje pudo ver cierta preocupación en la mente del joven. Entonces le preguntó qué le pasaba

El joven monje replicó: "¿Pero cómo te atreves a llevarla así? Sabes que no podemos tocar a las mujeres, va en contra de nuestra forma de vida

El viejo monje respondió: "Hace tiempo que dejé a esa mujer junto al río, pero ¿por qué sigues llevándola?

El viejo monje había roto las reglas, pero por una buena razón. Una vez conseguido su objetivo, lo dejó en el suelo y continuó. Nunca pensó en ello. Mientras que el joven monje no había tocado a la mujer. Pero llevaba en su mente las acciones pasadas del viejo monje, además de la carga emocional de esta violación de las reglas

¿Qué nos dice esta historia?

En realidad en la vida el pasado no tiene que ser una carga. Puede considerarse simplemente una experiencia de la que se tiene la oportunidad de aprender algo positivo, un aprendizaje, una lección

El pasado ha pasado, se ha acabado. No se puede cambiar. Si te aferras a algo que sucedió en el pasado y te hace sufrir, cada vez que lo vuelvas a visitar tendrás el mismo sufrimiento una y otra vez

Lo que creará un círculo vicioso de sufrimiento para ti.


Deja el pasado en el pasado y reconecta con el momento presente

Sólo se puede aceptar el pasado.

El día de ayer es una historia.
Mañana es un misterio.
Hoy es un regalo.

Por eso se llama el presente.

Aferrarse a ciertas personas o situaciones impide que tu vida fluya libremente como el agua en un arroyo. Confía plenamente en la vida y en la Madre Tierra, sabiendo que te llevarán allí pase lo que pase.

Deja atrás el pasado para hacer sitio a lo nuevo en tu vida

Libera tus hombros de cargas pesadas e innecesarias.

Si aspiras a un profundo dejar ir, a un verdadero dejar ir, entonces te doy 7 reglas de oro para lograrlo.


1) Sentarse en el suelo


Un método poderoso es sentarse frente a una masa de agua mientras se cultiva un estado de profunda calma, contemplación, quietud, unión y fusión con la naturaleza viva.

Sentarse en el suelo y cultivar la quietud es un arte. Saber sentarse en el suelo de forma correcta es invitar a entrar en uno mismo a todos los seres que han practicado este método con pureza desde el principio de los tiempos

Es este estado de ánimo, esta sensibilidad, este respeto que hay que tener para practicar este método: hay que sentirse uno con todos los seres puros, auténticos y sinceros que han practicado este ejercicio.


Al querer vivir como un egoísta (consciente o inconscientemente), nos aislamos de los demás, nos encerramos en nosotros mismos, nos encontramos aprisionados y esclavizados por una imagen falsa y fabricada de nosotros mismos. En cambio, al abrirnos a los demás con pureza, al participar plenamente en su empresa, encontramos nuestro verdadero ser, nuestra libertad, nuestra realización. Por supuesto, no hay que unirse con cualquiera, sino sólo con seres auténticos, honestos y puros.

En todas las tradiciones de los pueblos, sentarse en el suelo con respeto, adoptar una postura favorable a la relajación, a la meditación, al despertar, a la dignidad, al honor para entrar en el mundo sagrado para escuchar en silencio al espíritu universal, ha sido siempre considerado como un acto de higiene psíquica elemental, de salud global y de autorrealización.

Puede que pienses que este método es simplista, pero en realidad a menudo las cosas más sencillas son las más eficaces

Y te preguntarás ¿cómo se relaciona esta práctica con el dejar ir? Pues bien, sígame hasta el final y entenderá por qué es esencial

Es con sencillez, autenticidad y honestidad que debemos sentarnos en el suelo. El alma de la tierra y el alma del agua no engañan: nos reflejarán la imagen de nuestra propia alma.

Otra clave es querer sentarse en el suelo a la manera del verdadero ser eterno interior. Al principio lo intentamos, fingimos, imaginamos y al cabo de un tiempo nos inspiramos, probamos nuevas impresiones, nuestra visión del mundo cambia..


2) La magia de los 4 elementos


Todos los desequilibrios físicos o psíquicos que experimenta el hombre pueden resolversearmonizando los cuatro elementos. Estos cuatro elementos no son sólo físicos, sino también energéticos, espirituales... Se encuentran en todo.

Aquí te invito a leer el artículo que escribí sobre el tema titulado"vivir en armonía con los 4 elementos".

Para entrar en la práctica de forma concreta, sentarse frente a una masa de agua es un acto mágico porque entonces se reúnen los cuatro elementos.

Acostúmbrate a cultivar la calma serena en el centro de los cuatro elementos

La experiencia nos demuestra que la presencia del agua hace que la meditación, el recogimiento y la oración sean más eficaces. Tiene la capacidad de despertar la vida interior del hombre. Aumenta el poder del pensamiento, la imaginación y la vitalidad. El agua de un lago de montaña es especialmente beneficiosa.


3) Silencio y quietud


¿Qué es la quietud?
La quietud en los deseos.


¿Qué es la armonía?
Quietud en los sentimientos.


¿Qué es la claridad?
Quietud en el pensamiento.


Cuando tienes problemas en tu vida, cuando no te sientes bien, debes aprender a ponerte como una estatua.

Convertirse en una estatua significa entrar en la inmovilidad total, pero no por congelación, por tensión. Es lo contrario lo que hay que cultivar. Mediante una inteligente combinación de autocontrol y relajación corporal, puede producirse el milagro: el cuerpo desaparece.

Sea cual sea la posición elegida, debe ser cómoda, la espalda debe estar naturalmente recta. En la columna vertebral se esconde el fuego misterioso que permite despertar la conciencia y el autocontrol. Cuanto más se consiga poner el peso del cuerpo en el suelo, más se sentirá la energía de la calma-serenidad desarrollarse en uno mismo

La conciencia debe permanecer siempre alerta y la respiración profunda puede utilizarse para centrar el pensamiento y la vida interior en la claridad de la mente

La clave del éxito es sentir la verticalidad del cielo que eleva y despierta, y la horizontalidad de la tierra que sostiene y calma

Si ofreces tu amor a la tierra sentándote en ella con confianza, ésta absorberá no sólo tu peso, sino también todas tus impurezas, tus preocupaciones, tus problemas

No debe sentarse a pensar en la mejor manera de resolver sus problemas. Esto es una trampa. Hay que sentarse a comulgar con la tierra, el cielo y uno mismo. Los problemas se resolverán después.

Si no puedes mantener tu cuerpo quieto cuando estás sentado en el suelo, eso demuestra que realmente necesitas esta técnica y que es necesario que la aprendas. Algunas cosas requieren práctica. Al superar esta dificultad, cambiará toda su vida e incluso mejorará su salud y vitalidad.


4) El hombre es como un lago.


Esta es una imagen que me gusta utilizar porque es muy reveladora.

El cuerpo físico del hombre corresponde a las rocas que delimitan el lago y forman su fondo. La autoconciencia, el yo terrenal, la personalidad con sus deseos, sentimientos y pensamientos corresponden al agua del lago. Abajo está la tierra que descansa en el fondo del lago y arriba la inmensidad del cielo. El agua está llena de influencias, de movimientos que ponen en juego las partículas, y todo ello forma imágenes en sí mismo, que determinan la personalidad, las acciones y el destino

En el fondo del lago hay limo. Cuando se remueve el fondo, el hombre recibe imágenes, inspiraciones, patrones, estados mentales inferiores que lo hunden en la oscuridad, la confusión, la ignorancia, las enfermedades. Ya no sabe quién es.

Cuando el agua se calma, el limo se hunde en el fondo y se asienta allí. El agua se vuelve transparente y pura. A continuación, puede ser fecundada por los rayos del sol y reflejar las nubes, las estrellas o los árboles. Las plantas y los peces pueden crecer en él. De este modo, el hombre recibe imágenes, conocimientos superiores y acceso a estados superiores de vida y conciencia.

Del mismo modo, el hombre es como la flor de loto que lucha por salir del barro y abrirse paso entre las corrientes e influencias que la llevan a la derecha y a la izquierda.

Sólo cuando la planta se ha abierto paso en el mundo del agua puede florecer y ofrecer sus más bellas fragancias a un mundo más grande y más hermoso.

Es importante cultivar estas imágenes porque nos recuerdan el camino que debemos recorrer para florecer.


5) Liberarnos del condicionamiento


(Extracto de mi artículo"Cómo conseguir ser uno mismo en un mundo loco")

En el mundo moderno existe la creencia de que existimos por nosotros mismos y que podemos hacer lo que queramos. Cada individuo es único, pero también forma parte de un todo. Funcionamos con el todo. Si nos desvinculamos de ella, nos creamos problemas.

Hay un principio de paz, de cohesión en la naturaleza. El principio dearmonía es universal.

Nuestro entorno y nuestra educación nos condicionan en grado extremo. Nuestro condicionamiento es cultural, social, familiar, etc.

Tenemos que ver y reconocer que una gran parte de nosotros mismos proviene del condicionamiento. Nuestros deseos, sentimientos y emociones están condicionados por nuestra cultura, nuestra religión y nuestra época.

Detrás de los pensamientos, actitudes y acciones de los seres humanos hay un vasto reino invisible de criaturas vivas. La vida no es algo fragmentado, sino que se manifiesta como un vínculo fraternal que une todos los reinos de la naturaleza y todas las criaturas del mundo.

Así, cuando el hombre corta el vínculo con la conciencia superior común, envenena no sólo su destino, sino también el de los reinos que están por debajo de él. La vida ya no fluye entre los seres. El hombre genera entonces pensamientos parasitarios que le atormentan y le hacen sufrir.

El hombre puede muy bien vivir en la tierra sin un vínculo con la inteligencia divina superior, sin amor, sin sabiduría, sin conciencia, pero entonces ya no es un hombre, es un consumidor, una máquina.

La vida es un camino peligroso y nada puede sustituir el espíritu de despertar, la vigilancia y sobre todo el esfuerzo y el trabajo para la plena posesión y la autorrealización.

Debemos reconocer que, desde el momento en que nacemos, estamos rodeados de influencias que quieren nuestro "bien". Se hacen cargo de nosotros y nos llevan por el camino de la educación y el aprendizaje de la vida. Pero, ¿con qué fin?

Tenemos que admitir que desde la infancia intentamos inculcar ciertos deseos, ciertas inclinaciones, hábitos, conceptos, formas de estar en el mundo.

Darse cuenta de que actuamos constantemente por condicionamiento, por creencias, es un gran paso en el camino. Aprender a liberarnos de ellos es la clave de la serenidad y la autorrealización.

Para liberarte del condicionamiento, tendrás que ayunar de tus sentidos. ¿Qué significa esto? Lo ideal sería ir a un retiro de varias semanas en la naturaleza, escuchando el sonido del viento en los árboles, el canto de los pájaros y el fluir del arroyo, observando la naturaleza. El objetivo es mirar, tocar y sentir sólo lo que es bello y verdadero, es decir, la naturaleza. Y a través de ella uno se limpia y se libera.


6) Despertar el pensamiento consciente


Volviendo a la imagen del hombre del lago, el hombre que no sabe pensar sólo remueve el barro del fondo del lago. Apesta el aire y contamina el agua de la conciencia y la vida. Entonces aparece el sufrimiento

Al hacer consciente el pensamiento, se da cuenta de que ha permitido que entren en él pensamientos que no están en consonancia con la buena vida, con el amor, con la justicia. Decide observarse a sí mismo y formar conscientemente pensamientos que le unan a las regiones superiores de la inteligencia y la paz. Entonces, todo en él y a su alrededor se transforma.

En general, la gente vigila sus acciones, pero se deja llevar por sus pensamientos.

Dale fuerza a tu pensamiento, hazlo vivo, activo. Debes dejar atrás tu educación.

Caminar en la naturaleza viva y vaciarse de pensamientos, sentimientos y deseos del mundo es un muy buen ejercicio. Hay que dejarse llenar por las formas, los colores y los olores de la naturaleza mientras se vacía de pensamientos. Después de un rato, puedes sentir una sensación de bienestar, alegría y renovación en ti.


7) EL secreto definitivo para dejarse llevar


La base de la técnica es sentarse en el suelo, para relajar el cuerpo entrando en el silencio y el bienestar. La relajación no se consigue durmiendo, sino liberando toda la tensión innecesaria y despertando la conciencia en todas las partes del cuerpo. La vida debe fluir libremente

Debes sentir el suelo y hacer que el agua esté presente en ti y a tu alrededor. Esta agua existe por sí misma y se hace visible cuando centramos nuestra atención y sensibilidad en ella. Es entonces cuando aparecen los pensamientos, sentimientos, deseos y motivaciones que rigen las palabras, los comportamientos y las acciones de la vida cotidiana.

Dejarse llevar consiste, de forma desapegada, en observar estas manifestaciones en el agua. Uno debe ser el observador de sí mismo. Estos pensamientos, estados de ánimo y fuerzas no están aislados, sino que están conectados con todos los que piensan y actúan en afinidad. Cuanto más potente es el soltar, la relajación, la calma despierta, más se amplía la visión hasta abarcar el todo

La muerte es la verdadera gran despedida, y por eso, muchas personas que se han acercado a ella dicen que han podido contemplar las grandes imágenes de su vida

No te pongas tenso en tu deseo de transformarte según un modelo impuesto. Cálmate, tranquilízate, reconoce lo que es sin juicios preconcebidos, sin miedo, sin reacciones retrógradas, sino que yendo al final de tu búsqueda encuentra el verdadero ser "yo" y déjalo actuar en ti en silencio, en confianza, en amor.


Sé que a menudo es más fácil decirlo que hacerlo, pero todo lo que tienes que hacer es relajarte, reconocer lo sublime en tu vida y confiar en que se convierta en lo que realmente eres.


El secreto de dejar ir está ahí: volverse transparente al verdadero ser que YO SOY eternamente. Pensar, sentir y actuar en ella.


Soltar consiste en dejar descansar el falso y efímero yo para entrar progresivamente en la conciencia de lo verdadero, del ser en uno mismo y en todo, de lo transparente y luminoso.


Cuanto más se abandonan los pensamientos, los sentimientos y las preocupaciones del yo efímero, más calma, armonía y claridad pueden instalarse en el agua de la conciencia, permitiendo que aparezca la quietud, que es la puerta de entrada a la presencia del ser en uno mismo y en todo

Dejar ir permite el abandono de lo negativo, es decir, de todo lo que entorpece la vida, la complica y la obstaculiza

Dejar ir es sobre todo una filosofía, una forma de vida. Es la búsqueda de una aptitud para la felicidad, del culto a la sencillez y al buen humor. El ser se centra en lo esencial. Comenzar a introducir la inmovilidad en uno mismo en sus gestos, deseos, sentimientos y pensamientos, permaneciendo en un despertar vigilante y creciente, es detener todas las manifestaciones del yo fabricado y del mundo exterior

Dejar ir también consiste en abandonar nuestros prejuicios prefabricados, nuestra educación, la filosofía de nuestra sociedad enferma y anárquica y volverse hacia lo grande, lo noble, lo verdadero, lo bueno, el bien.

Tal vez piense que las prácticas mencionadas anteriormente son simplistas, anodinas..

¿Y si tratas de ponerlas en práctica?

Lo que me gustaría tratar de hacerte entender es quehay que cultivar un determinado estado interior para que aparezca el dejar ir. Y esto es válido para todas las virtudes como la Paz, la Confianza, etc.

De este modo, hay estados básicos que cultivar para proporcionar un buen terreno a las virtudes (recuerda la imagen del lago).

Este es realmente EL último secreto: aprender a cultivar la gran calma dentro de ti mismo dominando tu esfera de pensamiento, sentimiento y voluntad.

Aprender a poner el barro de nuestros estados de ánimo, nuestros pensamientos, nuestros sentimientos, nuestra voluntad en el fondo del lago. Y cuando se cumplen todas las condiciones, entonces la flor de loto puede florecer

Esta flor eres tú, es tu alma, tu verdadero ser.

Una vez desarrollado este estado del ser, la técnica del dejar ir consiste en apartarse de la película de la propia vida, en cierto modo extraerse de ella para lograr una visión más clara y recibir una nueva fuerza que le permita rectificar la situación

Al final ocurre de forma natural. Pero si no lo practicas, no pasará nada, todo fluye sobre ti, nada puede tocarte. Miras las cosas y las situaciones de forma neutral, tal y como son en realidad.

Deja de gastar tu energía para nada.

El torbellino de la vida deja de llevarte.

Puedes tranquilizarte, respirar y controlarte.

Te das cuenta de que hay sabiduría en todo.

Qué perfecta es la vida.

Qué hermosa es la vida.

Mira el Mandala de Dejar Ir, ¡qué maravilla! Al concentrarte en él, te mostrará el camino y luego te pondrás a trabajar para activarlo dentro de ti.

Iluminará todos tus centros sutiles.

Te liberará.

Puedes acompañarte del Mandala de la Calma, que es un estado básico a cultivar.

Al enfocar tu atención amorosa en el Mandala de Dejar Ir, pronuncia y vive dentro de ti esta palabra de sabiduría.

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Fuentes:

  • "Cómo dejar ir - una historia budista" de un vídeo publicado en el sitio web de Sébastien Lecler.
  • "Les secrets du lâcher prise" de Essenia Editions
  • Palabras sabias del libro "La Guérison de l'Âme" publicado por Essenia

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